Principal puerta de acceso a Cuba y enclave privilegiado de las comunicaciones y el comercio en el área centroamericana y del Caribe; siendo el centro de la vida económica, cultural y social de la nación, La Habana es la región turística con mayores posibilidades y opciones de satisfacer los más disímiles y exigentes requerimientos de cuantos la visitan, es una encantadora mezcla de cultura, historia, arquitectura, tradiciones; ....es un espectáculo perenne y rico en "materia viva, humanidad, contrastes, que pueden hacer las delicias de cualquier observador."

Resulta obligado en La Habana para cualquier visitante, el deleitarse con un paseo por su bello malecón frente al mar, el andar tras los pasos del tiempo en un recorrido por la Habana Vieja (Patrimonio Histórico Cultural de la Humanidad), sus callejuelas, plazas y museos; el recorrer el Parque Central y zonas aledañas o el visitar la Plaza de la Revolución y el Memorial José Martí; para las noches habaneras encontrará opciones tales cómo: Visitar el histórico complejo Morro-Cabañas y conocer la habitual ceremonia del "Cañonazo de las 9"; disfrutar de una alegre noche en el conocido Cabaret "Tropicana" o en la Casa de la Moda cubana "La Maison" con su tradicional desfile de modas; o sencillamente salir a disfrutar de los espectáculos de la música cubana en el "Habana Café", el "Jazz Café ", la discoteca "La Macumba" o el Cabaret "Parisien".


La capital cubana es, sin dudas, el destino turístico por excelencia de la mayor de las Antillas. Y dentro de ésta su centro histórico "declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad en 1982" resulta un punto de obligada referencia para cuanto visitante llega a esta urbe, durante siglos considerada la llave del Golfo de México. Al lejano noviembre de 1519 se remonta la fundación, en su emplazamiento definitivo junto al canal de entrada de una bien protegida bahía, de la villa de San Cristóbal de La Habana, convertida con el tiempo en punto de encuentro de las flotas españolas que trasladaban a la metrópolis las riquezas extraídas de sus dominios en el llamado Nuevo Mundo, y eje fundamental en el comercio y las comunicaciones entre éste y el Viejo Continente.

Semejantes ventajas, derivadas esencialmente de su estratégica posición geográfica, incidieron también de manera directa sobre el ulterior desarrollo de la próspera villa, que comenzó a crecer al amparo de un sistema defensivo sin par en la América hispana y rodeada por una muralla cuya construcción (iniciada en la segunda mitad del siglo XVII y concluida más de 100 años después) se consideró desde su inicio ineficaz y costosa.

El Templete, un pequeño edificio neoclásico inaugurado en 1828, es el sitio donde cada 16 de noviembre los habaneros festejan la celebración de la primera misa y el primer cabildo de San Cristóbal de La Habana, y el punto a partir del cual se inician -por lo general- los recorridos turísticos por el núcleo original de la capital cubana. A escasos pasos de allí se encuentran la Plaza de Armas, en torno a la cual se levantan el imponente Castillo de la Real Fuerza (1577) -donde hoy se exhibe la colección de cerámica artística más importante de la Isla y sobre cuya torre se erige La Giraldilla, una artística veleta símbolo de la ciudad- y los Palacios de los Capitanes Generales (Museo de la Ciudad) y del Segundo Cabo.

Otras tres plazas y sus edificaciones colindantes despiertan invariablemente el interés de sus visitantes: la Plaza de la Catedral, rodeada por opulentas mansiones; la recién restaurada Plaza Vieja, donde sobresale la casa de los Condes de San Juan de Jaruco; y la Plaza de San Franciso de Asís, aledaña a la iglesia y el convento de igual nombre, en uno de cuyos claustros se encuentra el Museo de Arte Sacro.

Nacieron también el afamado malecón habanero, de unos 12 kilómetros de longitud y considerada la imagen más característica de la ciudad, que enlaza al centro tradicional con la populosa barriada de El Vedado, desde cuyo corazón, La Rampa -zona de magnífica urbanización y arquitectura- puede accederse fácilmente a otros sitios de interés turístico como la bicentenaria Universidad de La Habana, la Plaza de la Revolución y el Memorial José Martí (el más alto mirador de la ciudad, con 138,5 metros de altura sobre el nivel del mar), o la Necrópolis de Colón considerado entre los más importantes del planeta por sus múltiples valores artísticos.

Vistas en 360 grados
El Malecón
Casa Blanca
Cementerio de La Habana
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