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Con
toda razón, encanto, asombro y admiración hace más
de medio milenio, el Gran Almirante de la Mar Océana, Cristobal
Colón la llamó ...."la
tierra más hermosa que ojos humanos hayan visto"..
; y es que este mensaje encierra y describe las excepcionales características
del litoral norte de la provincia de Holguín y sus más
de 41 exóticas y admirables playas y caletas, donde se destacan
Guardalavaca, Playa Esmeralda, Playa Pesquero y Cayo Saetía; sitios
estos escoltados y protegidos por singulares barreras coralinas, acantilados
y abundante vegetación, que atesoran incalculables valores naturales,
históricos y arqueológicos (único lugar en Cuba que
guarda y atesora la más importante muestra de un cementerio aborigen
de las Antillas: el museo "Chorro de Maíta".)

Con
más de 9 300 km2 de superficie, un 25% de la cual está cubierta
de bosques, esta provincia se localiza en la porción nororiental
de la Isla y, aunque con un acelerado desarrollo de sus infraestructuras
turísticas, tiene en la agroindustria azucarera y la explotación
de sus gigantescos yacimientos de níquel dos de sus principales
sostenes económicos. A Holguín se le conoce como la ciudad
de los parques, por la profusión de estos espacios abiertos que
la adornan y distinguen, y se le identifica por la Loma de la Cruz, una
elevación que marca el norte geográfico y cuya cima es coronada
por una gigantesca cruz de madera.
Precisamente al pie de esta montaña, que resulta un excelente mirador
natural, los holguineros celebran cada año las Romerías
de Mayo, tradicional festejo popular que junto a la Fiesta de la Cultura
Iberoamericana, en octubre, constituyen dos de los momentos más
importantes en el diverso quehacer cultural de la ciudad.
Dos recintos religiosos, las iglesias de San Isidoro y San José,
resultan admirables por su arquitectura dentro de esta urbe que cuenta,
además, con uno de los museos de historia natural más completos
del país y un centro de atención a drogadictos, El Quinqué,
único de su género en la Isla.
Tierra de descubrimientos donde existen allí excelentes condiciones
para la práctica del buceo en un jardín de corales que ha
crecido en medio de un relieve marino irregular y complejo.
La intacta belleza de Playa Blanca y dos elevaciones que llamaron la atención
del propio Cristóbal Colón: La Silla de Gibara, que llamó así por su similitud
con una silla de montar a caballo, y la Mezquita, a la cual bautizó de
ese modo por su semejanza con la Peña de los Enamorados de Andalucía,
son atractivos que refuerzan la potencialidad de Bariay como sitio de
interés turístico e histórico-cultural para los visitantes.
Dos pequeños centros de visitantes, cinco campamentos y áreas para acampadas,
y una decena de sitios de interés en explotación, forman en tanto parte
de las facilidades con que cuentan los visitantes en el parque nacional
Alejandro de Humboldt, al cual puede accederse desde el municipio holguinero
de Moa, cuya Gran Caverna clasifica como uno de los cinco Monumentos Nacionales
naturales del archipiélago.
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