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De
muy reciente aparición en el escenario turístico internacional
de la mayor de las Antillas, la provincia de Las Tunas abarca 6584 km2
de la porción nororiental de la isla de Cuba y cuenta con más
de 35 playas absolutamente vírgenes en sus 265 kilómetros
de costas irregulares. La producción azucarera y la ganadería
son las dos actividades económicas fundamentales de este territorio,
del cual existen referencias históricas desde 1510, pero que sólo
a partir de la segunda mitad del siglo XVIII comenzó a poblarse
muy lentamente.
La villa de Tunas fue fundada en 1759 y hoy constituye una ciudad considerada
la capital de la escultura en Cuba, pues en sus poco más
de 600 km2 de extensión se exhiben unas 70 obras monumentales y
ambientales.
Sitios de relevancia vinculados con la gesta independentista cubana iniciada
en el siglo XIX existen muchos en esta provincia y evidencias de esta
activa participación pueden encontrarse en el museo provincial
General Vicente García.
Hay también testimonios en piedra, como el Fuerte de la Loma (Monumento
Nacional) construido en Puerto Padre, un asentamiento que comenzó
a crecer casi a finales de la década de 1860 y que hoy atesora
una verdadera curiosidad natural: en su malecón se encuentra uno
de los pocos manantiales de agua dulce de la isla que vierte sus aguas
en la orilla del mar.
Puerto Padre es, además, la localidad más próxima
al área de incipiente desarrollo turístico de Las Tunas:
la playa Covarrubias, de finas arenas blancas, bañada por el Atlántico
y protegida por una barrera coralina de alrededor de tres kilómetros
de extensión, y donde están en operaciones apenas 120 habitaciones
hoteleras. Muy cerca de allí, en la Bahía de Malagueta (una
de las cuatro existentes en territorio tunero) es factible apreciar una
variada avifauna, entre las que sobresalen
numerosos ejemplares de flamencos rosados, patos, pelícanos y garcilazas.
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